Quiero en una noche escaparme asido
por tus brazos quietos, igual suspiro
llegar a tus labios en un respiro
lleno de tu aliento, viento mecido.
Aislarme en tu vientre, hacerme perdido
sembrando llanos bajo luz zafiro
arenas en manos, tiempo que estiro.
Llegar a tus labios, sino que pido.
Y avivar aquí oscuridad y noche
sólo el reflejo de una luna bella
entrando libre con fragor deshecho.
Quiero escaparme asido sin reproche
por toda la calma que se destella.
Siguen tus labios los míos al acecho.