Mira que somos como esas dos gotas
que corren bajando una ventana
en una tarde de lluvia veraniega.
Somos el resultado de transiciones
cambios milenarios (lo repetitivo)
calor, humedad, gravedad, presión…
Mira que a veces te persigo y otras
tú me sigues… y empujas y alientas
y me llamas y germinas y terminas
y me arrastras.
Mira que no sabría hacer sin ti
ni ser sin ti.
Y eso no lo sé
hasta que te vuelvo a hallar
en una tarde de lluvia veraniega
bajando conmigo una ventana
devorándonos la vida
y la eternidad
a través de un cristal.

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