Nada

Seguía 
como hilo de agua en tierra libre
un camino que no existía. 
Le seguía en un espacio
llano, llano
como un cuerpo cuando eternamente descansa.

Al remover terrones
cavé surcos para plantar 
expectantes semillas, de calor 
de un trago de hambre,
hambre que grita y no ceja.

En la liviandad y fluidez
hui
sonrojado por la nada, por el juego.
Por la nada
y en entrecejo una virtud perdida. 

Llamo a esto lo que resta de vida
lo que resta en vida 
y lo que la vida resta.

Seguía el camino
que a nada lleva.
Y lo es todo, como el hilo de agua,
lo es todo a su paso
dando más esperanza 
a una ajada tierra.

Bebe de mi
camino ignoto.
No soy nada 
y en la nada me pierdo.
Sin nada me disipo.