Nota mental

La línea de tu cuello estaba al descubierto. 
Dedícale tu sangre agolpada a alguien más, 
eres el anhelo de alguien más 
eres el cuerpo de otro más.

A mi déjame el legajo de 'hubieras'
las minucias del respeto
lo correcto siempre, lo correcto para tanto
y cualquier efecto.

Destapa tus hombros y deja que los bese
no yo, no quiero. Quise.
Deja que los bese quien mantiene tu ego.
No debo saberlo.

A mi déjame la paz.
Déjame seguir.
Busco la finura entre mis 'hubieras'
lo patéticamente correcto 
y un tácito jamás.



Herrumbre

Mírame, hecho e inconcluso,
es mi última visita
la herrumbre me abraza.

Mírame en sepia
y huele la humedad que me embarga.

Tú estás allí, mírame. 
Hazlo mientras pasas
mientras eres el rocío matutino 
una barca en mar verde
una barca sobre hierba sutil
tendiendo el gélido manto
de la mañana en curso.

Allí estoy yo, sombra,
sin color de ocaso
sin arrebol... mírame 
me oculto ya… 
tú naces.
 
Cantaría un romance
y en éste grabaría el nombre
con que navegas...
pero me voy
mi tiempo no basta.
La herrumbre 
-ya lo he dicho-
me abraza.