Quiesencia

Quedo abrazado de estas sábanas
de un tic tac eterno 
retumbando a lo lejos
de los hilos de aroma
que se desvanecen
del amor deshecho
y un semblante quieto

Quedo en silencios que a la postre
te estarán olvidando
y a tus risas consigo

Quedo testigo
de unos restos de sapiencia
gritos en la aurora
que predican tu nombre

Abrazo más fuerte
tu impresencia en la cama
el lugar en que nunca estuviste
el aroma que jamás dejaste
la nimiedad del amor callado

Quedo con besos que no son besos
y te revisten nívea
y el tic tac eterno
despreciable
que a la postre
se estará olvidando 
de ti
y mis restos consigo



Un día común con Descartes

Pienso
Hago un café 
Sacudo las lagañas
Sacudo las cobijas 
Me baño y recuerdo 
Según el día, lloro
o me río 
o me pierdo 
en el ruido
del agua cayendo

Corro
Manejo
Bebo agua y repruebo
A veces aprendo 
Si como es bueno
Si sonrío es bueno
Si hablo es raro
Luego me canso
Luego, entonces, existo