Algo en los miércoles

Te amé los martes
cuando el calor no era para tanto
cuando tus cabellos se encrespaban
por la estática en el aire
y yo jugaba con ellos 
hasta ponerlos en su lugar

Te amé en plenilunio
aunque yo prefiero 
la luna menguante, fragmentada
y nostálgica.
Te amé cuando la luz plena 
brillaba cristal en tus ojos

Te amé cuando nadie te miraba
y cuando miraba lo que mirabas
amé lo que mirabas
miré, con cierta temeridad
a donde tú mirabas

Los lunes me amaste tú 
callada como el brote indoloro
de una espinita de pochote
o el costillar silente 
de un girasol mecido al tiempo
o el manto de ceniza 
del volcán adormecido
bostezando indeciso al amanecer

Los domingos descansé de ti
diría que fui a misa
pero mis rezos no tienen voz
diría que salí a recorrer el mundo
pero soy más de acurrucarme en casa.
Diría que dormí hasta tarde
pero los domingos no

Los miércoles no
ningún miércoles, no.
Algo tengo con los miércoles…
no lo sé 

Te amé los martes, te digo
en penumbra por las calles
en el tizne de la zafra
en el canto despierto de las aves...
solo los martes, te digo
y algunos jueves