Y una tarde
una de mucho calor
mientras laves los trastes
y te rías pensando
por qué los gatos parecen duendes
pensarás en algún viejo amor
Y una noche
una de mucho vacío
con sábanas frías
con cuerpos fríos
recordarás unos labios apretados
y en pecho, acelerados latidos
Y un amanecer
uno de mucho alarde
tendrás la inquietud por saber
(como todos lo deseamos alguna vez)
qué tan tarde
puede ser algo tarde
Y en un mensaje
uno sin asunto
legarás palabras para responder
si acaso
lo concebido muerto podría
en otra tarde
en otra noche
en otro amanecer... haber vivido
Eso
yo también
me lo pregunto
No hay comentarios:
Publicar un comentario