He tardado
lo que ha tardado un cetáceo
en respirar
y como he tardado
lo que ha tardado
el maíz en germinar
y lo que toma a la sandía
enrojecer
el viento se ha marchado
a un vientre de rocas
distinto, agrietado
por donde renacerá
Entre ellas (las rocas)
el agua ha tardado
lo que tarda su vida en ciclar
y entre su bruma
no ha quedado más que ver
al mundo macerarse
en migraciones
porque he tardado
lo que ha tardado
una vuelta de rueca
en crear progreso
Y he tardado lo que tarda
un suspiro
en alcanzar
en otoñal rezago
una sombra alargada
que no admite dilaciones
somnolencias ni recesos
He tardado en verter
el manojo de amoríos
en la cuna de las divergencias
y como he tardado
lo que tarda una cigarra en volver
he cantado como ellas
esperando la tormenta
que ha tardado
lo que ha tardado
el fondo de mi pecho
en volver a latir
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